Tres trámites que casi nadie hace juntos y que deberían ir juntos: constituir la sociedad, tener un domicilio comercial que resista al SII y dejar tu marca registrada antes de que otro lo haga. Los hacemos los tres, con un solo interlocutor y en cosa de días.
Elegimos contigo el tipo de sociedad que te conviene según cómo vas a operar —no según lo que sea más rápido de tramitar— y la dejamos constituida, con RUT y con inicio de actividades hecho.
Necesitas una dirección comercial para hacer inicio de actividades. Te damos la nuestra en Providencia, sin que tengas que arrendar una oficina que no vas a pisar.
Antes de que gastes en logo, letrero y redes, revisamos que el nombre esté libre y lo dejamos presentado en INAPI. Es el trámite que todos dejan para después y es el que más caro sale postergar.
Lo que pasa habitualmente: constituyes la empresa por internet, pones tu casa como domicilio porque era lo que había, y el registro de la marca lo dejas para cuando el negocio "esté andando".
Un año después el SII te verifica el domicilio particular, tu dirección quedó pública en todos lados, y descubres que alguien registró tu nombre de fantasía en INAPI. Cambiar de marca a esa altura significa botar el logo, el letrero, las redes y la clientela que te conocía por ese nombre.
Hacer los tres al principio cuesta una fracción de lo que cuesta arreglarlos después. Ese es todo el argumento.
Una vez que existe, empieza a tener obligaciones: F29 todos los meses, liquidaciones si contratas gente, renta una vez al año. Nosotros seguimos ahí, y como fuimos los que la constituimos, no hay que explicarle nada a nadie de nuevo.
Libros, F29, conciliaciones y tu reporte financiero en PDF cada mes.
Cuando contrates al primer trabajador: liquidaciones, contrato y Previred.
Cuando quieras ver tus ventas y márgenes en una pantalla, no en un Excel.
Escríbenos qué tienes en mente y te mandamos una cotización con los valores desglosados: honorarios por un lado, tasas y trámites por otro. Sin letra chica ni cargos que aparecen después.